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En medio de un ambiente febril, luego del resultado en Cali, verdes y diablos rojos se trenzarán en un duelo infernal por alcanzar buena parte de la salvación. Ambos equipos se disputarán la supremacía en el cuadrangular. El ganador estará muy cerca del cielo. La confrontación arrancará el miércoles a las 8 y 30 de la noche ante unos 45 mil testigos
El aullido de 45 mil gargantas en un solo coro; el brinco en serie de la multitud semejando el relieve de un mar en turbulencia; la erupción de papel en cinta cuando el primer verde ponga su huella en el gramado; la bandera de Los del Sur, que cubre los dos pisos, deslizándose sobre la grada; el ¡Dale campeón, dale campeón, dale campeón! zumbando en dirección similar al viento; los corazones galopando con el mismo frenesí de hace 26 años, cuando los verdes y los rojos disputaron aquella primera final de las casi incontables que hasta hoy han sostenido. La contienda de siempre, el duelo esperado...tantos sentimientos en conflicto, tantos e inclusive más que los espoleados por el clásico de la montaña. Nacional y América, réplica del enfrentamiento mítico entre griegos y troyanos. La victoria en el último juego es el "Caballo de Troya" sobre el cual marchan los del Valle; la revancha es el acicate, el estímulo de los de la Montaña. El lunes, miles de aficionados se enroscaron entorno del Atanasio tratando de escurrir las únicas 20 mil boletas que restaban, luego de que cerca de 22 mil hubieran sido vendidas de un tirón cuando se abrió el mercado de los abonos. Hoy no habrá cemento libre en el Atanasio y los 800 ó 1.000 escarlatas que vengan desde Cali tendrán que soportar, en un rincón de la tribuna oriental, la cantaleta de toda la parcialidad nacionalista.
La fiebre se concentró en la carne desde la noche del pasado sábado, cuando los Diablos perfumaron con azufre a los verdes de la montaña. Ese 2-1 transformó en infierno lo que era cielo para los paisas. Ahora no habrá una clasificación rápida como podría presagiarse tras la victoria en Cúcuta, cuando Nacional se montó en la punta del cuadrangular y un empate o un triunfo en el Pascual, según se presagiaba, prácticamente lo dejarían ad portas de la final. No sucedió así. Con ese desliz todos los pronósticos felices se derrumbaron y hoy Nacional está más urgido que antes de una victoria para retomar su hegemonía y su fama de monarca dentro del grupo. Ningún seguidor nacionalista contempla un resultado adverso, sin embargo, la tensión que produce el azar de cada juego hace que muchos contengan la respiración, broten las venas y se pongan morados. Nacional David Ospina (Sub 20) Camilo Zúñiga Humberto Mendoza Iván Hurtado Marlon Piedrahita José Amaya Felipe Chará Aldo Leao Ramírez Fernando Martel Sergio Galván Rey Carmelo Valencia DT: Oscar Quintabani América Diego Gómez Iván Vélez Andrés Felipe González Carlos Valdés Pablo Armero John Valencia Jorge Banguero Pablo César Arango Jorge Rojas Harrison Otálvaro Humberto Osorio (Cristian Nazarith) DT: Diego Umaña Tomado de:Diario Deportivo
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