Tanto el técnico de Atlético Nacional, Gabriel Jaime 'Barrabás' Gómez, como el de Independiente Medellín, Santiago Escobar, entonan coros de lamentación. Estos están inspirados por los desempeños arbitrales en la última jornada y, también, por el irregular nivel deportivo de sus divisas
Cacareos, quejumbres, lamentaciones, alegatos... han pasado tres jornadas y pocos están contentos. En la tierra de la arepa, Envigado es el único que desayuna, almuerza y cena sin soltar quejidos. En Nacional y en Medellín las aflicciones tienen causas dobles: las consecuencias de las decisiones arbitrales en los juegos del domingo todavía irritan a los técnicos quienes, además, se sienten incompletos porque sus divisas todavía no desfogan su potencial futbolístico.
"El penalti me pareció dudoso...", así, con delicada mesura, el técnico Gabriel Jaime Gómez lamentaba la forma como Atlético Bucaramanga le empató el partido. "Carlos Díaz rechaza la bola y le pega a Humberto en el hombro", prosigue "Barrabás", dando a entender que la acción del "Betón" fue inocente y que la apreciación del árbitro fue extremadamente drástica.
Sin cambiar el tono, Gómez igual inventariaba la primera de las dos expulsiones que Nacional había padecido en la ciudad de Los Parques: "Ringo se tira en plancha y el rival brinca. Está bien que le hayan sacado la amarilla pero no la roja de inmediato". Quizá "Barrita", como le llaman sus allegados, recordó que los guayos de un volante número cinco tienen que estar más afilados que los demás. En ese puesto, al técnico verde lo sorprendió la jubilación...
"En esa posición hay que ser fuerte, hay que meter, la conozco muy bien. Tengo que hablar con el "Ringo" porque los árbitros están tomando decisiones muy drásticas. Él tiene que llegar más rápido a las pelotas, en velocidad, para evitar acciones aparatosas. Yo comprendo lo de las expulsiones del Ringo"
Expresando sensatez, Gómez no justificó la "embarrada" de Giovanni Moreno. Ante tal decisión, le concedió todos los derechos al juez central: "Yo hablé con el árbitro por lo de Giovanni Moreno. Lo de él fue producto de la juventud, algo infantil. El árbitro fue a sacarle la tarjeta y Giovanni le contuvo la mano. Eso no se puede hacer. Lástima, la ansiedad traicionó al muchacho".
A los búcaros, el domingo, también les aplicaron la brocha roja en dos ocasiones. Pan pan, vino vino. Igualdad en expulsados, igualdad en el marcador. El punto al final hizo cosquillas en el ánimo nacionalista así el inconformismo hubiera aparecido por instantes. Una sensación de contraste también experimentó el técnico de Independiente Medellín, Santiago Escobar, tras el duelo que su onceno le ganó al Cúcuta Deportivo.
El "Sachi" extrajo sus primeros tres puntos de la mochila rival pero..."Si nosotros hablamos de lo que fue la actuación del árbitro en el segundo tiempo, pienso que quiso equilibrar el partido y nosotros también terminamos con nueve jugadores. Sin embargo, a mi normalmente no me gusta hablar de los arbitrajes...". Tomado de diario deportivo
|