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Tres décadas después de que un tucumano brillara en el Atlético Nacional e iluminara su fútbol, otro hijo de ese pedazo de cielo argentino llegó a escribir su historia y a continuar la leyenda.
Sergio Alejandro Galván Rey, un hombre de físico menudo, aspecto tranquilo y sonrisa casi provinciana, regresó a Colombia en 2006 procedente de la MLS para vestirse de Verde, luego de una reluciente década con el Once Caldas de Manizales, donde consiguió el título de Copa Libertadores (2004), el título del torneo colombiano (2003) después de 50 años de ayuno del conjunto manizalita, y tras haberse coronado máximo artillero en la temporada 1999. Pero además, con el Blanco Blanco marcó en total 160 goles por torneo colombiano.
Por esos méritos Atlético Nacional pensó en repatriar a este tucumano, nacido el 9 de junio de 1973, en una decisión que con el tiempo se convirtió en el mejor acierto.
Galván ha marcado 41 goles con la divisa Verde: 12 en el Apertura de 2006, 7 en el Finalización 2006, 13 en el Apertura 2007 (máximo goleador y campeón), 7 en el Finalización 2007 y el pasado fin de semana anotó los dos primeros tantos en la temporada que inicia.
Con esas cifras, Galván suma hoy 201 goles por torneo colombiano, y está cerca de convertirse en el máximo anotador de todos los tiempos a nivel local. En esa lita está hoy sólo detrás de Iván René Valenciano (217), Hugo Horacio Lóndero (211) y Oswaldo Palavecino (204), otros dos argentinos que también brillaron con Nacional.
Es decir, Sergio Alejandro Galván está a 16 goles de escribir, tal vez, el más bello renglón de su gran historia. Tomado de el mundo
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